Has elegido la edición de . Verás las noticias de esta portada en el módulo de ediciones locales de la home de elDiario.es.
Sobre este blog

El caballo de Nietzsche es el espacio en eldiario.es para los derechos animales, permanentemente vulnerados por razón de su especie. Somos la voz de quienes no la tienen y nos comprometemos con su defensa. Porque los animales no humanos no son objetos sino individuos que sienten, como el caballo al que Nietzsche se abrazó llorando.

Editamos Ruth Toledano, Concha López y Lucía Arana (RRSS).

Los sospechosos datos oficiales de la tauromaquia II: análisis del año 2015

Profesional de la tauromaquia ejerciendo en la plaza de toros de Pamplona. Sanfermines 2016. Foto: Colectivo Britches

José Enrique Zaldívar Laguía

Como apuntábamos en nuestro anterior análisis, el de los datos de 2014, es poco realista pensar que, en un sector en el que disminuye la actividad en la que pueden trabajar los profesionales de la tauromaquiaque son los festejos en plaza–, aumente el número de los que pueden intervenir en ellos. Pero es lo que viene sucediendo año tras año, de forma inexplicable.

En este mismo medio se hacían eco de nuestro análisis en julio del año pasado: Los sospechosos datos oficiales de la tauromaquia.

Pensarán que empezamos por el final pero, a modo de conclusiones y para ir abriendo boca, avanzamos algunos de los datos que vamos a desgranar en este artículo:

Desde el año 2007 al 2015, los festejos en plaza han descendido en un 52,5%; o lo que es lo mismo, se han celebrado 1.915 menos.

Todos los tipos de festejos, con la excepción de las corridas mixtas con rejones (en las que se pueden utilizar novillos y toros, y que tienen escaso interés para los aficionados), han ido descendiendo de forma muy acentuada.

El número de profesionales taurinos ha aumentado de 2007 a 2015 en un 29,5%, mientras que los festejos taurinos en plaza disminuyeron un 52,5%; o lo que es lo mismo, el número de profesionales taurinos desde 2007 aumentó en 3.084 personas.

Por lo que respecta a toreros o matadores, en el año 2015 hubo registrados 820 con esta categoría profesional, de los cuales solo 175 han intervenido en algún tipo de festejo en plaza. Es decir, sólo el 21,3% lidió algún animal.

De los 401 rejoneadores inscritos como profesionales taurinos en el año 2015, solo 64 lidiaron en festejos en plaza, es decir, el 16% de ellos; 34, es decir, el 53% de ellos, sólo intervinieron en 5 festejos o menos.

De los 3.083 registrados como novilleros durante el año 2015, solo 114 lidiaron novillos en festejos en plaza, es decir, el 3,7%, independientemente de que la modalidad fuera con o sin picadores.

La suma total de animales muertos en festejos en plaza, en lo que se refiere a España y que mataron entre toreros, rejoneadores y novilleros, fue aproximadamente de 5.013.

En el análisis de tramos de edad que nos ofrecen las estadísticas nos encontramos con algo que sorprende: el 12% de los toreros y el 4,2% de los rejoneadores tiene más de 65 años, y el 14,5% de los novilleros tiene más de 45 años (reducimos la edad de sorprendernos porque esta categoría profesional, la de los novilleros, es el recambio y el futuro de la tauromaquia). Tiene también más de 65 años el 13% de los banderilleros y el 17% de los picadores.

En porcentajes podemos ver que de 1.341 ganaderías de lidia (datos del Ministerio de Cultura) solo 307 vendieron algún animal para festejos en plaza en España. Por tanto, solo el 22,9% de las ganaderías de lidia vendió algún ejemplar para festejos en plaza; o lo que es lo mismo, el 77,1% de ellas no lo hicieron.

En España hay 1.727 plazas de toros o localidades en las que existen o se instalaron alguna vez. Pues bien, durante el año 2015 solo hubo algún festejo taurino en 425, es decir, en el 24,6% de ellas; o lo que es lo mismo, el 75,4% de ellas no se utilizaron para el fin principal para el que fueron construidas o se montaron temporalmente.

En lo que respecta a los festejos populares, hemos desarrollado una interesante estadística que quizás responda a esta pregunta: si los festejos en plaza disminuyen en un 52% en el histórico 2007-2015, ¿cómo es posible que los festejos populares aumenten en un 75% en ese mismo periodo?

Y terminaremos este análisis señalando algunas prebendas de las que goza el mundo del toro por parte de las administraciones públicas con las que nunca habrán soñado.

Invitamos, pues, a que lean con atención y tranquilidad este exhaustivo análisis y a que cuando terminen su lectura compartan nuestra misma inquietud en forma de interrogación: ¿nos están tomando el pelo?

Desde AVATMA (Asociación de Veterinarios Abolicionistas de la Tauromaquia y del Maltrato Animal) ya publicamos el año pasado un informe sobre los supuestos puestos de trabajo que genera la tauromaquia, y el declive de este sector en lo que respecta a los festejos en plaza.

En éste vamos a ir un poco más lejos y a retrotraernos en algunos aspectos del análisis que van más allá del año 2007.

El número de festejos taurinos en plaza, sin especificar tipos (porque en las estadísticas que tenemos no figuran hasta 2007), fue el siguiente:

  • Año 2003, 1.947
  • Año 2004: 1.912
  • Año 2005: 1.947
  • Año 2006: 1.989
  • Año 2007: 3.651. Este aumento tan espectacular se explicaría en base a que en las estadísticas de años anteriores no figuraban determinados tipos de festejos, como las becerradas, las novilladas sin picadores, el toreo cómico o los festejos mixtos con rejones, que en 2007 empiezan a computarse.
  • Año 2008: 3.295. Como puede verse, empieza el declive.
  • Año 2009: 2.694
  • Año 2010: 2.422
  • Año 2011: 2.290
  • Año 2012: 1.997
  • Año 2013: 1.858
  • Año 2014: 1.868. Se produce un pequeño repunte en un tipo de festejo menor.
  • Año 2015: 1.736. Frente a las previsiones que marcaba en 2014 el sector taurino de que en 2015 se iban a recuperar, las cifras evidencian que estaban equivocados.

El resultado es que, desde el año 2007 al 2015, los festejos taurinos han descendido en un 52,5%; o lo que es lo mismo, se han celebrado 1.915 menos.

Nos resulta imposible hacer un estudio comparativo sobre qué tipo de festejos en plaza sufrían más esta disminución, pero vamos a comparar cada tipo de ellos entre los años 2007 y 2015.

  • Corridas de toros: 2007, 953 / 2015, 394 (-59%)
  • Novilladas con picadores: 2007, 624 / 2015, 232 (-63%)
  • Novilladas sin picadores: 2007, 572 / 2015, 304 (-47%)
  • Corridas de rejones con toros: 2007, 196 / 2015, 69 (-65%)
  • Corridas de rejones con novillos: 2007, 272 / 2015, 115 (-58%)
  • Corridas mixtas con rejones: 2007, 13 / 2015, 77 (+60%)*
  • Festivales mixtos: 2007, 238 / 2015, 2015: 135 (-44%)
  • Festivales: 2007, 339 / 2015, 228 (-33%)
  • Becerradas: 2007, 27 / 2015, 178 (-46%)
  • Toreo cómico: 2007, 117 / 2015, 4 (-96%)

Como se puede ver todos, con la excepción de las corridas mixtas con rejones (*), en las que se pueden utilizar novillos y toros, y que tienen escaso interés para los aficionados, los festejos taurinos han ido descendiendo de forma muy acentuada.

El 'cuento' de los profesionales taurinos

Como apuntábamos en nuestro anterior análisis, el de los datos de 2014, es poco realista pensar que un sector en el que disminuye la actividad en la que pueden trabajar principalmente los profesionales de la tauromaquia, que son los festejos en plaza, aumente el número de los que pueden intervenir en ellos, pero es lo que viene sucediendo año tras año de forma inexplicable.

  • Matadores de toros: 2014, 801 / 2015, 820 (+19)
  • Rejoneadores: 2014, 397 / 2015, 401 (+5)
  • Novilleros: 2014, 3.018 / 2015, 3.083 (+65)
  • Con picadores: 2014, 762 / 2015, 796 (+34)
  • Sin picadores: 2014, 2.256 / 2015, 2.287 (+31)
  • Banderilleros: 2014, 2.155 / 2015, 2.179 (+24)
  • Picadores: 2015, 710 / 2015, 714 (+4)
  • Toreros cómicos: 2014, 175 / 2015, 176 (+1)
  • Mozos de espadas: 2014, 2.938 / 2015, 3.018 (+80)

Número total de profesionales registrados entre 2007 y 2015:

  • 2007: 7.397
  • 2008: 7.830
  • 2009: 8.301
  • 2010: 8.631
  • 2011: 9.293
  • 2012: 9.562
  • 2013: 9.835
  • 2014: 10.194
  • 2015: 10.481

Por tanto, el número de profesionales taurinos ha aumentado desde 2007 a 2015 en un 29,5%, mientras que los festejos taurinos en plaza disminuyeron un 52,5%; o lo que es lo mismo, el número de profesionales taurinos desde 2007 aumentó en 3.084 personas.

  • Matadores de toros: 2007, 637 / 2015, 820 (+23%)
  • Rejoneadores: 2007, 319 / 2015, 401 (+21%)
  • Novilleros: 2007, 2.351 / 2015, 3.083 (+24%)
  • Con picadores: 2007, 690 / 2015, 796 (+13%)
  • Sin picadores: 2007, 1.661 / 2015, 2.287 (+28%)
  • Banderilleros: 2007, 1.810 / 2015, 2.179 (+17%)
  • Picadores: 2007, 579 / 2015, 714 (+19%)
  • Toreros cómicos: 2007, 128 / 2015, 176 (+28%)
  • Mozos de espadas: 2007, 1.573 / 2015, 3.018 (+48%)

Los aumentos más llamativos (aunque todos lo son, viendo el panorama que se intuía desde 2008), corresponden a los mozos de espada, el empleo peor retribuido, y a los toreos cómicos (los del tipo bombero torero), lo que no deja de ser inexplicable, porque si en 2007 hubo 117 festejos de este tipo, en 2015 hubo solo 4.

Sobre los mozos de espadas podríamos pensar que, dado que entre toreros, rejoneadores y novilleros suman 4.304 profesionales, es decir, jefes de cuadrilla (que son los que los contratan a los subalternos), los 3.018 mozos tendrían trabajo. Pero, como vamos a ver más adelante, y dado que la gran mayoría de los jefes de cuadrilla no han toreado ni un solo festejo durante 2015, el número de mozos de espada es injustificado y desorbitado. De hecho, ya adelantamos que sobran 2.665 mozos de espadas. Existe la figura de “ayudante de mozo de espadas”, pero no sabemos si éstos son considerados como “mozos” en cuanto al cómputo en el registro de profesionales taurinos. Creemos que no.

Los datos de 2015 siguen la tónica de los de 2014, e incluso la empeoran. Y aún serán peores para la tauromaquia los datos de 2016.

Toreros o matadores

En el año 2015, hay registrados como tales 820 profesionales con la categoría de toreros o matadores, de los cuales solo 175 han intervenido en algún tipo de festejo en plaza. Es decir, sólo el 21,3% ha lidiado algún animal. Pero cuando vemos el reparto de festejos de los que han gozado esos 175 toreros, el resultado es aún peor, porque 52 de ellos solo intervinieron en un festejo; es decir, el 29,7% del total que toreó.

Así se repartieron los festejos entre los elegidos:

  • 1 intervino en 66 festejos
  • 1 intervino en 49 festejos
  • 1 intervino en 46 festejos
  • 1 intervino en 44 festejos
  • 1 intervino en 42 festejos
  • 1 intervino en 40 festejos
  • 1 intervino en 35 festejos
  • 1 intervino 34 festejos
  • 1 intervino 33 festejos
  • 2 intervinieron 32 festejos
  • 1 intervino en 29 festejos
  • 1 intervino en 27 festejos
  • 1 intervino en 23 festejos
  • 1 intervino en 22 festejos
  • 4 intervinieron en 21 festejos
  • 3 intervinieron en 20 festejos
  • 3 intervinieron 19 festejos
  • 1 intervino en 18 festejos
  • 2 intervinieron en 16 festejos
  • 4 intervinieron en 15 festejos
  • 1 intervino en 13 festejos
  • 4 intervinieron en 12 festejos
  • 2 intervinieron en 11 festejos
  • 10 intervinieron en 10 festejos
  • 2 intervinieron 9 festejos
  • 5 intervinieron 8 festejos
  • 5 intervinieron 7 festejos
  • 9 intervinieron 6 festejos
  • 5 intervinieron 6 festejos
  • 11 intervinieron en 4 festejos
  • 16 intervinieron e 3 festejos
  • 19 intervinieron 2 festejos
  • 52 intervinieron en solo 1

Quiere esto decir que, de 175 toreros, 134 solo lidiaron animales en 10 o menos festejos; es decir, que el 76% de los pocos toreros que torearon lo hizo en 10 o menos festejos.

Lo que demuestra que solo hay una pequeña, muy pequeña, élite de toreros que viven que esto.

Entre todos ellos mataron en España, durante el año 2015, 2.976 animales.

Rejoneadores

De los 401 rejoneadores inscritos como profesionales taurinos en el año 2015, solo 64 lidiaron en festejos en plaza; es decir, el 16% de ellos.

El reparto de festejos fue el siguiente:

  • 1 intervino en 40 festejos
  • 1 intervino en 35
  • 1 intervino en 30
  • 1 intervino en 27
  • 1 intervino en 26
  • 1 intervino en 23
  • 2 intervinieron en 22
  • 1 intervino en 21
  • 2 intervinieron en 20
  • 1 intervino en 19
  • 1 intervino en 16
  • 1 intervino en 15
  • 3 intervinieron en 13
  • 2 intervinieron 12
  • 3 intervinieron en 11
  • 1 intervino en 10
  • 2 intervinieron en 9
  • 4 intervinieron 8
  • 2 intervinieron en 6
  • 4 intervinieron en 5
  • 4 intervinieron en 4
  • 2 intervinieron en 3
  • 8 intervinieron 2
  • 16 intervinieron en 1

Quiere esto decir que, de 64 rejoneadores, 34 de ellos, es decir, el 53% de ellos, sólo intervinieron en 5 festejos o menos.

Entre todos ellos mataron en España, durante el año 2015, 1.110 animales.

Novilleros

De los 3.083 registrados como tales durante el año 2015, solo 114 lidiaron novillos en festejos en plaza, es decir, el 3,7%, independientemente de que la modalidad fuera con o sin picadores.

Este fue el paupérrimo reparto:

  • 1 intervino en 26 festejos
  • 1 intervino en 20
  • 2 intervinieron en 17
  • 1 intervino en 16
  • 1 intervino en 15
  • 3 intervinieron en 13
  • 1 intervino en 12
  • 1 intervino en 11
  • 1 intervino en 10
  • 2 intervinieron en 9
  • 4 intervinieron en 8
  • 7 intervinieron en 7
  • 5 intervinieron en 6
  • 6 intervinieron en 5
  • 5 intervinieron en 4
  • 8 intervinieron en 3
  • 19 intervinieron en 2
  • 45 intervinieron en 1

Quieres esto decir que 72 torearon en 3 o menos festejos, es decir, el 63% de estos novilleros, de los pocos que tuvieron alguna oportunidad, solo gozaron de 3 oportunidades o menos.

Entre todos ellos mataron en España, durante el año 2015, 927 animales.

Si sumamos lo que se conoce como jefes de cuadrilla, es decir, toreros o matadores, rejoneadores y novilleros, obtenemos un total de 4.304 profesionales, de los que 353 intervinieron en, como mínimo, un festejo en plaza, lo que supone que sólo el 8,2% de estos jefes de cuadrilla intervino como tal en una lidia del tipo que fuera. Podríamos quitar para este cálculo a los novilleros, que son de lejos el colectivo más numeroso y también el que tiene menos oportunidades de desarrollar su actividad.

Si dejamos solo a toreros y rejoneadores, obtenemos una cifra total de 820+401=1.221, de los que lidiaron animales, 175+64=239; es decir, el 19,6%. En definitiva, hubo 982 jefes de cuadrilla, entre toreros y rejoneadores, que no pisaron la arena de una plaza durante 2015. En definitiva, hubo 3.681 jefes de cuadrilla, entre toreros, rejoneadores y novilleros, que no pisaron la arena de una plaza durante el año 2015.

La suma total de animales muertos en festejos en plaza, en lo que se refiere a España y que mataron entre toreros, rejoneadores y novilleros, fue de 5.013. A todas estas víctimas de la tauromaquia, a las que se dio muerte pública, habrá que sumar todos aquellos animales que murieron en entrenamientos de profesionales de la tauromaquia en las plazas de tientas de las ganaderías y los deshechos que fueron enviados a mataderos.

Es importante recordar que cuando hablamos de las víctimas de la tauromaquia pensamos solo en los machos, pero no nos olvidamos de las miles de becerras, novillas y vacas que también mueren.

Otro dato curioso que ya apuntamos en el estudio de 2014 es el de las edades de estos profesionales de la tauromaquia, y que en algunos casos no cuadran. Veamos:

Toreros (820):

  • Entre 16 y 29 años de edad: 103. En este tramo de edad disminuye el número de inscritos con respecto a 2014.
  • Entre 30 y 44 años de edad: 393. En este tramo de edad disminuye el número de inscritos con respecto a 2014.
  • Entre 45 y 64 años de edad: 225. En este tramo de edad aumenta el número de inscritos con respecto a 2014.
  • Más de 65 años de edad: 99. En este tramo de edad aumenta el número de inscritos con respecto a 2014. El 12% de los toreros tiene más de 65 años.

Rejoneadores (401):

  • Entre 16 y 29 años de edad: 83. En este tramo de edad disminuye el número de inscritos con respecto a 2014.
  • Entre 30 y 44 años de edad: 197. En este tramo de edad aumenta el número de inscritos con respecto a 2014.
  • Entre 45 y 64 años: 104. En este tramo de edad aumenta el número de inscritos con respecto a 2014.
  • Más de 65 años de edad: 17. En este tramo de edad aumenta el número de inscritos con respecto a 2014. El 4,2% tiene más de 65 años.

Novilleros (3.083):

  • Entre 16 y 29 años de edad: 1.121. En este tramo de edad disminuye el número de inscritos con respecto a 2014.
  • Entre 30 y 44 años: 1.513. En este tramo de edad aumenta el número de inscritos con respecto a 2014.
  • Entre 45 y 64 años: 333. En este tramo de edad aumenta el número de inscritos con respecto a 2014. ¡Sorprendente!
  • Más de 65 años: 116. En este tramo de edad aumenta el número de inscritos con respecto a 2014. ¡Sorprendente!

El 14,5% de los novilleros tiene 45 años o más.

En la categoría de novilleros hay “sin picadores” y “con picadores”. Quiere esto decir que en las novilladas que intervienen los primeros no hay tercio de varas, y en las que intervienen los segundos, sí. Para pasar de novillero “sin picadores” a novillero “con picadores”, hay que acreditar que se intervino como mínimo 10 novilladas sin tercio de varas, y para pasar de novillero con picadores a torero se acreditará haber participado en 25 novilladas picadas.

Resulta, por tanto, hasta cierto punto sorprendente, que haya 115 con más de 65 años, 333 entre 45 y 64 años, e incluso 1.513 entre 30 y 44 años. Y es sorprendente porque debemos suponer que es ésta, la de novilleros, la categoría que más jóvenes debería tener, el futuro de la tauromaquia, su cantera.

Banderilleros (2.179):

  • Entre 16 y 29 años: 198. En este tramo de edad disminuye el número de inscritos con respecto a 2014.
  • Entre 30 y 44 años: 1.007. En este tramo de edad disminuye el número de inscritos con respecto a 2014.
  • Entre 45 y 64 años: 688. En este tramo de edad aumenta el número de inscritos con respecto a 2014.
  • Más de 65 años: 286. En este tramo de edad aumenta el número de inscritos con respecto a 2014. ¡Sorprendente!

Picadores (714):

  • Entre 16 y 29 años: 56. En este tramo de edad disminuye el número de inscritos con respecto a 2014.
  • Entre 30 y 44 años: 269. En este tramo de edad disminuye el número de inscritos con respecto a 2014.
  • Entre 45 y 64 años: 268. En este tramo de edad aumenta el número de inscritos con respecto a 2014.
  • Más de 65 años: 121. En este tramo de edad aumenta el número de inscritos con respecto a 2014. ¡Sorprendente!

Toreros cómicos (176):

  • Entre 16 y 29 años: 42. En este tramo de edad disminuye el número de inscritos con respecto a 2014.
  • Entre 30 y 44 años: 77. En este tramo de edad aumenta el número de inscritos con respecto a 2014.
  • Entre 45 y 64 años: En este tramo de edad se mantiene el mismo número con respecto a 2014.
  • Más de 65 años: 17. En este tramo de edad aumenta el número de inscritos con respecto a 2014.

Todos los datos que aportamos son sorprendentes, pero lo de los toreros cómicos lo es aún más, porque durante 2015 solo hubo 4 festejos en los que pudieran intervenir.

Mozos de espadas (3.108):

  • Entre 16 y 29 años: 569. En este tramo de edad aumenta el número de inscritos con respecto a 2014, como ocurre en el tramo de los 30 a los 44 años (son 1.233), en el de los 45 a los 64 (son 993) y en el de más de 65 años (son 313).

No hay espadas para tantos mozos.

Ante la precariedad del empleo que queda demostrada en este análisis, a algunos de estos profesionales taurinos les queda la salida laboral de trabajar como “directores de lidia” o como “ayudantes de directores de lidia”, que intervienen en muchos de los festejos populares que se celebran a lo largo y ancho de nuestra geografía. La presencia de “directores de lidia” es obligada en las becerradas de aficionados, que será responsabilidad de un matador de toros, un novillero con picadores o un banderillero. En los espectáculos taurinos populares en los que no intervengan profesionales taurinos, deberá haber al menos un “director de lidia” con el mismo grado profesional que el indicado para las becerradas anteriormente mencionadas.

Otro puesto de trabajo que reconoce el convenio colectivo de profesionales de la tauromaquia es el de “sobresaliente”, que viene a ser como un profesional taurino de reserva y que suele estar presente en festejos en plaza en los que solo intervienen uno o dos espadas, por si éstos resultaran heridos y no pudieran lidiar todos los toros asignados. Raramente se dan festejos taurinos en los que interviene un solo matador o dos.

Empresas ganaderas de lidia

  • 2007: 1.327
  • 2008: 1.355 (+28)
  • 2009: 1.377 (+22)
  • 2010: 1.350 (-27)
  • 2011: 1.391 (+41)
  • 2012: 1.343 (-48)
  • 2013: 1.341 (-2)
  • 2014: 1.339 (-2)
  • 2015: 1.341 (+2)

Curiosas las subidas y bajadas de este sector en algunos momentos de esta serie histórica. Del máximo de 2011, con 1.391, a un 2015 con 1.341, el descenso ha sido de 50 explotaciones.

Las estadísticas del sector taurino, que no las del Ministerio de Cultura, cuantifican en 1.333 el número de ganaderías en lo que respecta a España.

Durante el año 2015, un total de 307 ganaderías de lidia vendieron novillos y toros para algún tipo de festejo en plaza. Algunas de ellas, pocas, son francesas o portuguesas, pero a efectos estadísticos vamos a considerarlas como españolas.

La participación de animales de una determinada ganadería en un festejo taurino supone que ésta pudo vender el total de toros o novillos que iban a ser lidiados o que sólo vendiera uno, dos, tres, cuatro o cinco.

Exponemos a continuación el número de festejos repartidos por ganaderías y el máximo y el mínimo de animales que vendieron en función de la cantidad de corridas en que intervinieron sus animales.

1 ganadería-26 festejos-114 animales; 1-25-109; 1-21-47; 2-20-93/87; 1-19-71; 3-17-75/41; 1-15-85; 4-14-60/41; 1-13-54; 4-12-55/35; 5-11-46/40; 4-10-43/26; 6-9-39/25; 11-8-44/19; 13-7-34/14; 19-6-36/10; 28-5-30/8; 24-4-24/6; 37-3-18/4; 52-2-13/2; 88-1-6/1

En porcentajes, podemos ver que de 1.341 ganaderías de lidia (datos del Ministerio de Cultura) solo 307 vendieron algún animal para festejos en plaza en España. Desde un máximo de 114 (la ganadería más puntera) a un mínimo de 1 (las menos favorecidas). Por tanto, solo el 22,9% de las ganaderías de lidia vendió algún ejemplar para festejos en plaza; o lo que es lo mismo, el 77,1% de ellas no lo hicieron. ¿Cómo subsisten? ¿Festejos populares? ¿Lidias a puerta cerrada? Y de las que lo hicieron, como vemos, 88 solo vendieron entre 1 y 6 animales; 52, entre 2 y 13; y 37, entre 3 y 18. ¿Qué número de animales debe vender una ganadería de lidia al año para poder subsistir? Como se puede ver, son pocas, muy pocas, las empresas ganaderas de toro de lidia que venden un número de ejemplares para festejos en plaza en cantidad suficiente para rentabilizar su crianza.

Otro dato muy importante, y que no podemos pasar por alto, es la categoría de las plazas en las que se lidian esos animales. Solo 96 colocaron algún ejemplar en una plaza de primera, mientras que la gran mayoría fueron a plazas de tercera o a portátiles, siendo en estas mucho menor el valor económico de los animales.

Plazas de toros

En España hay 1.727 plazas de toros, o localidades en las que existen o se instalaron alguna vez. Pues bien, durante el año 2015 solo hubo algún festejo taurino en 425, es decir, en el 24,6% de ellas; o lo que es lo mismo, el 75,4% de ellas no se utilizaron para el fin que tienen.

En 1 plaza hubo 62 festejos; en 1 hubo 24; en 1 hubo 14; en 2 hubo 11; en 1 hubo 10; en 2 hubo 9; en 4 hubo 7; en 4 hubo 6; en 16 hubo 5; en 17 hubo 4; en 41 hubo 3; en 97 hubo 2; en 247 hubo solo 1.

Es decir, en el 58% de las plazas de toros solo se programó un festejo taurino durante el año 2015 y en el 81% de ellas, solo 1 o 2.

La conservación y el mantenimiento de las plazas de toros fijas, algunas de ellas verdaderos monumentos artísticos, cuestan grandes cantidades de dinero si son de propiedad pública. Infraestructuras infrautilizadas a las que habría que buscar una utilidad exenta de maltrato animal.

Festejos populares

Sobre esta modalidad de festejos taurinos hay que matizar diversos aspectos. Su regulación suele estar determinada por los llamados “reglamentos de festejos populares” que se han otorgado muchas comunidades autónomas. Algunas, incluso, tienen su propio reglamento de festejos taurinos, que regulan dentro del mismo texto los festejos en plaza y los populares. Las que solo tienen reglamentados los populares, como por ejemplo, la Comunidad de Madrid, regulan los festejos en plaza por medio de lo establecido en el reglamento estatal de 1996.

Lo cierto es que, a través de las normativas de la mayoría de las comunidades autónomas, en unas se autorizan determinados tipos de festejos y en otras no. Las hay incluso, por ejemplo, que, aun prohibiendo ensogar o embolar, hacen excepciones en base a lo antiguo de estas prácticas, como ocurre en la Comunidad de Castilla y León con Benavente y Medinaceli. Un ejemplo era el Toro de la Vega en Tordesillas, que permitía el alanceamiento del toro, y que a través de una modificación de la normativa autonómica ha quedado prohibido.

En cuanto al análisis puramente estadístico de este tipo de manifestaciones taurinas, los datos no dejan de sorprendernos.

Hasta el año 2010 inclusive, las estadísticas taurinas las llevaba y publicaba el Ministerio del Interior. Es en el año 2011 cuando el Ministerio de Cultura, Educación y Deporte empieza a publicar los datos anuales por primera vez.

En las estadísticas anteriores al año 2011 figuraban los nombres de los municipios en los que se celebraban los festejos; después los datos se limitan a poner el número total de ellos por comunidades autónomas. La comunidad líder en este tipo de manifestaciones taurinas es la valenciana, con 8.242 durante 2015, casi la mitad del total.

El primer dato histórico que hemos encontrado sobre el número de festejos populares celebrados es de 2007. Os dejamos aquí el histórico de 2007-2015:

  • 2007: 4.111 festejos populares
  • 2008: no se dan datos oficiales
  • 2009: 5.910
  • 2010: 10.907. Se duplican de una manera sorprendente. Curiosamente, en esa estadística aparecen 5.222 festejos populares que se celebraron en un mes desconocido, según reconoce el propio Ministerio. Si restamos éstos, los que no se sabe cuándo se celebraron, la cifra se aproxima un poco más a la de años anteriores: 5.685
  • 2011: 14.262. Se disparan, casualmente, cuando los datos empiezan a depender del Ministerio de Cultura
  • 2012: 14.004
  • 2013: 13.815
  • 2014: 15.848
  • 2015: 16.383. 12.272 festejos más que en 2007

Si en el histórico 2007-2015 los festejos en plaza disminuyen en un 52%, ¿cómo es posible que los festejos populares aumenten en un 75% en ese mismo periodo? ¡Asombroso!

Resulta realmente complicado entender o interpretar estas estadísticas, cuando nos consta que en los últimos años muchas poblaciones han visto disminuidos este tipo de festejos e incluso en otras se han dejado de celebrar, aunque también nos consta que en algunos lugares han aumentado.

Establecer el número de animales que mueren como consecuencia de este tipo de actividades taurinas es complicado. En la mayoría de las comunidades autónomas se obliga al sacrificio de los bóvidos utilizados una vez finalizado el espectáculo en el que han intervenido, sea el que sea, pero hay excepciones como las de Cataluña o Valencia, en que se autoriza su reutilización en varios festejos. De hecho, para algunos de ellos, los animales se alquilan y no se compran.

Prebendas para los taurinos

El Boletín Oficial del Estado de 15 de enero de 2015 publicaba las bases por las que se rige el convenio colectivo de los profesionales de la tauromaquia. En dicho decreto se dice que el sector taurino está aquejado de situaciones de fraude en cuanto a la contratación de los trabajadores y que se dan numerosos casos de impago. Para evitar estas situaciones se contemplan medidas de estímulo positivo a través de incentivos económicos destinados a las empresas organizadoras y a los jefes de cuadrilla que cumplan con sus obligaciones retributivas y en materia de Seguridad Social.

Reducción salarial general del 7,5% de los honorarios de todos los jefes de cuadrilla, así como de la parte comprensiva de los salarios del resto de los integrantes de la cuadrilla.

Las referidas bonificaciones se cifran para los matadores de toros clasificados en el grupo A en un 7,5% de descuento sobre los salarios mínimos establecidos en este convenio. Para el resto de los jefes de cuadrilla la reducción será del 10% sobre los salarios mínimos.

Como se puede ver, el sector taurino recibe prebendas a las que otros sectores empresariales no tienen acceso, y nos consta, además, que algunas empresas del sector firman acuerdos con la Administración para la explotación de plazas de toros sin estar al corriente de sus obligaciones con Hacienda, lo que contradice la propia letra o ley de dichos contratos. Algunas incluso mantienen grandes deudas con los organismos públicos propietarios de los cosos taurinos que las contrataron para la programación de los espectáculos, porque no pagaron el canon pactado. Algunas ya han pasado por los tribunales de Justicia.

Como ya vimos en el informe elaborado el año pasado, el mundo del toro de lidia no goza de buena salud y sigue manteniéndose a flote en beneficio de muy pocos. Pocos toreros, pocos apoderados, pocos empresarios y pocos ganaderos. De hecho, algunos, escasos, monopolizan la actividad, al ser al mismo tiempo apoderados, empresarios y ganaderos, e incluso los hay que además de esas tres cosas también son toreros. Esto les permite, en ocasiones, contratar a sus propios profesionales de la tauromaquia y venderse a sí mismos los animales que serán maltratados en los ruedos y en festejos que ellos mismos has organizado.

¿Nos están tomando el pelo? Mi respuesta es sí, ¿y la tuya?

Sobre este blog

El caballo de Nietzsche es el espacio en eldiario.es para los derechos animales, permanentemente vulnerados por razón de su especie. Somos la voz de quienes no la tienen y nos comprometemos con su defensa. Porque los animales no humanos no son objetos sino individuos que sienten, como el caballo al que Nietzsche se abrazó llorando.

Editamos Ruth Toledano, Concha López y Lucía Arana (RRSS).

Etiquetas
stats